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sábado, 30 de agosto de 2008

Conclusión a la que llego tumbada en mi cama a las 2 de la madrugada, después de 3 horas desvariando: Todos necesitamos sentirnos queridos de vez en cuando, incluso yo... Sobre todo yo

martes, 26 de agosto de 2008

Hoy me siento lo suficientemente valiente como para enfrentarme cara a cara con la realidad, sin medias tintas. Y la realidad es que soy una cobarde (si, de veras lo soy) pero esta maldita cobarde acaba de decidir que se acabó eso de soñar lo que no puede vivir. A partir de ahora, viviré lo que sueño (y lo que no, tambien) y como en mis sueños el unico elemento permanente eres tú... Pues que sepas que a por ti voy.

lunes, 25 de agosto de 2008

cobarde, cria, despistada, egoista, caprichosa, bipolar, introvertida, borde, fantasiosa, llorosa, inconsciente, descerebrada, vaga,... ¿Acaso se puede pedir mas?

jueves, 21 de agosto de 2008


Yo era una criatura, pequeña y gris, que se escondía allí donde nadie podía encontrarla, refugiándose en las historias que tejía en su mente laberíntica y distante. Alimentaba mi imaginación con retazos de realidad, alejándome más y más de ella cada vez, sumergiéndome en las profundidades aterciopeladas de mis sueños. Yo era una criatura pequeña y gris, forzosamente solitaria, anhelante de alguien con quien compartir mis sueños.
Ese alguien entró sin llamar a mi refugio, iluminando lo que antes se mantenía a oscuras y deslumbrándome con su luz. Era un ser contradictorio, era muchas cosas y ninguna a la vez. Él soñaba como yo, pero sus sueños alimentaban a su realidad, y no al revés. Éramos iguales, pero distintos, los dos lados de un espejo. Él me trajo la luz, la risa, el olor del mar y el color del cielo, me hizo creer que yo podía brillar por mi misma, recorrer las profundidades del mar y los desiertos más tórridos junto a él.
Pero un día él se fue. Había otro ente que era como él. Ella era una estrella, y él una flor nocturna que buscaba su luz. Y yo podía haber sido distinta, podía haber sido todo, pero para él la estrella destacaba sobre todas las demás cosas del mundo... Así que se fue, mientras yo tejía capas y capas de seda en torno a mi, protegiéndome del exterior para no tener que contemplar las cosas bellas que me recordaban lo que jamás podría llegar a ser.
Y ahora vuelvo a ser una criatura pequeña y gris, escondida donde nadie puede encontrarme, tras capas de seda de araña, en las profundidades más recónditas de mi propia mente…