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miércoles, 25 de agosto de 2010

Bride of the wind


No necesito nada más. Ya no espero, ni deseo nada, porque lo que tenga que llegar, llegará, y lo que no, no lo hará. Yo sólo me conformo con poder contemplar tu luz aunque me ciegue, aunque me destruya. Porque a veces hay que poner en orden las prioridades, y decidir. Tomar un camino que no sabes a dónde lleva, pero aún así tomarlo, porque sabes a dónde quieres ir.


"- Y dime... ¿Qué esperas de la vida?"

 

Foto: La novia del viento, de Kokoschka.

lunes, 23 de agosto de 2010

Vórtex

Como odio estos momentos. El ser del todo consciente de estar viva. Sentir todas y cada una de las terminaciones nerviosas de mi cuerpo, como si yo misma fuera una fuente de electricidad estática. Y saber que lo echo de menos. Como si me faltara un brazo, o una oreja. Sin poder hacer nada para remediarlo, excepto esperar... y esperar...




Caer en picado, sin ver el final.
Volver al principio, sin haber terminado del todo.
Sufrir.
Sin poder dejar de hacerlo.

martes, 17 de agosto de 2010

lunes, 16 de agosto de 2010

Past

Para que negarlo, a veces el pasado no merece ser recordado. Hay personas que no quieres volver a ver, momentos vergonzosos que no hay por qué repetir,... pero eso no es todo. Porque a veces una recuerda, conscientemente, y entre los recuerdos desagradables encuentra pequeñas chispas que hacen sonreir de manera instantánea. Sobre todo esas de "¿Qué habría pasado si...?". Y yo de esas tengo miles.

A veces me gusta pensar en ello. En todas las vidas que he dejado de vivir por hacer una determinada elección. Y me pregunto si, en algún lugar dentro de mi mente, existirán todas esas Yo que escogieron las segundas opciones. Como ramificaciones, se extenderían a lo largo de millones de mundos paralelos. Y seguro que alguna de ellas sería la que escogió todas las opciones correctas hasta llegar el centro del laberinto. Quizá allí le esperaba algo particular, pero probablemente lo único que allí habría sería un espacio vacío, donde recordar. Recordar la felicidad vivida antes de desvanecerse.

lunes, 9 de agosto de 2010

Viejos amigos

Hoy todo se reduce a encuentros. Encuentros con viejos amigos. Con mi más viejo y mejor amigo. Que no es una persona, sino miles. Que habla sin hablar y que encandila únicamente mediante trazos de tinta encadenados. Sí, es un libro. Pero tampoco es un libro. Es el libro. Mi libro favorito, el que me sé de memoria (sin exagerar) y que leo todos los años al menos una vez. El libro que marcó mi infancia, mis expectativas, mis ilusiones y mi propia personalidad, quizá más de lo que yo misma creo. Muy posiblemente, de no ser por ese libro yo no seguiría con la mirada a todos los pelirrojos con los que me cruzo por la calle, y mucho menos esperaría encontrar en ellos al personaje que se convirtió en mi primer amor cuando apenas tenía 10 años, y que ahora rozando los 19 continúa ocupando un lugar especial en mis pensamientos. Quizá incluso de no ser por ese libro, yo no habría descubierto mi vocación como historiadora, quién sabe. Yo sólo sé que gracias a ese libro soy en gran medida quien soy, para bien o para mal.

domingo, 1 de agosto de 2010

Maybe, maybe...

Y se dijeron adiós, el germano que no lo era, porque poco habría durado en combate con sus gafas torcidas, y la sabina que tampoco lo era, porque nunca fue capaz de dejarse raptar aunque lo hubiera querido mil y una veces.
Un abrazo, un par de miradas elocuentes, unas frases típicas de novela barata, y adiós muy buenas. Como si todos esos rollos de lazos, conexiones y almas gemelas fueran agua pasada. Hey soul sister, I don't wanna miss a little thing you do tonight. Qué más dará eso ahora, si nos separan como 3000 kilómetros, contados de uno en uno durante cinco días. Si todo fue un sueño, si nada fue real...
Maldito destino.