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martes, 14 de septiembre de 2010

Desarrollo de las "Confesiones del otro camino" (I)



Calle Bonete nº4. Toc-toc. ¿Hay alguien en casa? La puerta se abre. Él ve frente a sí a la chica con la que apenas compartió unas palabras y que sin embargo lleva metida muy dentro. El cabello rizado recogido de cualquier manera a la altura de la nuca, una mochila a la espalda, gesto algo incómodo. Ella ve al joven con el que apenas compartió unas palabras en la vida real, mil vidas en su imaginación. El pelo oscuro revuelto, las gafas caídas sobre el puente de la nariz, los ojos muy abiertos por la sorpresa. Los segundos se hacen eternos, y finalmente él habla.

-¿Qué haces aquí? - pregunta. Ella sonríe. "Realmente ni yo lo sé" piensa.
-Vine a hacerte una visita.
-Ya veo - él la mira fijamente - ¿Saben tus padres que estás aquí?

A ella le duele que lo pregunte, con él siempre acaba sintiéndose demasiado niña. Pero no, no lo saben, responde, ni siquiera creo que sepan dónde está este sitio.

-Entiendo. Bueno, pasa, ¿Quieres un café? - ella asiente. Lleva meses recreando este preciso momento, imaginando cómo será su casa. Y entra tras él.

Un piano de cola ocupa el espacio central de la habitación, como no podría ser de otra manera, y el resto de los muebles son sencillos, impersonales. Un sofá, estanterías con algunos libros, unos cuantos pósters enmarcados,... Como si toda su esencia acabara reduciéndose a la mole oscura del instrumento que, y así ella lo sabe, constituye toda su vida.

-Siéntate, te prepararé el café - Él sonríe y se aleja por el pasillo. Y ella es de repente consciente de la última vez. Hace ya meses. Y también sonríe.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Keep blue

Un paso más, sólo uno. Que me acerque o me aleje, pero un paso. Despedirme de este paisaje, porque me voy. Y es por y para ti, aunque supongo que lo sabes. O quizá no. Los pueblos con catedrales no me hacen soñar, porque no existes (jamás podrías existir) en ellos. Lo tuyo son los castillos, aunque no tengas a nadie con quien visitarlos.


¿Acaso es razonable que una conversación dé para tantas horas de divagaciones sin propósito alguno?


El otro camino. La otra decisión. Una dimensión paralela dentro de mi mismo mundo. Tú.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Until

Hasta que el mundo se vuelva del revés y se convierta en el odnum, mi mente continuará siguiendo su propio camino más allá de lo que yo pueda determinar conscientemente. Seguirá tejiendo tapices de historias irreales que envolverán mi consciencia para protegerla del frío y los ojos ajenos. Seguirá creando canciones en modo menor con un sexto grado rebajado de vez en cuando, para nunca olvidar lo que me trajo aquí, y cuando los mecanismos que regulan este frágil cuerpo mortal comiencen a encasquillarse y fallar, mi mente se desprenderá de su ya débil envoltura carnal y viajará kilómetros o apenas unos centímetros, quién sabe, para encontrarte. Y en ese momento, y sólo entonces, alcanzarás a comprender quién soy yo realmente, más allá de las postales en el estuche de mi violín, la música que escucho, mi filosofía de vida, las películas que no veo.

viernes, 10 de septiembre de 2010

1707

Reí, me sorprendí, encontré.
Lancé, esperé, observé.
Disimulé, bebí, giré.
Creé, vi, desperté.
Viví.






Haunt me, dear, though reason is telling you to don't do it, you can't deny...

lunes, 6 de septiembre de 2010

Lied nº3 del ciclo "Winterreise" de Schubert



Gefrorne Tränen (Poema de Wilhelm Müller, música de Franz Schubert)


Gefrorne Tropfen fallen
Von meinen Wangen ab:
Ob es mir denn entgangen,
Dass ich geweinet hab’?


Ei Tranen, meine Tranen,
und seid ihr gar so lau.
Dass ihr erstarrt zu Eise.
Wie kuhler Morgentau?


Und dringt doch aus der Quelle der Brust
so gluhend heiss,
Als wolltet ihr zerschmelzen
des ganzen Winters Eis!



LÁGRIMAS HELADAS


Lágrimas heladas
Resbalan por mis mejillas.
¿No había notado,
Acaso, que lloraba?


Oh lágrimas, lágrimas mías,
¿Cómo es que sois tan tibias
Que os tornáis en hielo
Cual rocío matinal?


Sin embargo brotáis tan ardientes
Del pozo de mi pecho,
Que alcanzaríais para fundir
Todos los hielos del invierno.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Deserve

Quise merecer una mirada
luminosa.
Quise merecer una sonrisa
cómplice.
Quise merecer un sueño
compartido.

Creo merecer una mirada
de desdén.
Creo merecer una mueca
de desprecio.
Creo merecer un sueño,
una pesadilla.

Realmente merezco una mirada
de indiferencia.
Realmente merezco una expresión
hierática.
Realmente merezco un sueño
eterno.