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domingo, 25 de diciembre de 2011

Scents

No saben que los pájaros de mi mente me acompañan desde que era niña y me hacen compañía cuando no hay nadie más en el mundo. Me susurran al oído versos inconexos que pretenden ser proféticos, pero yo no me lo creo, no del todo al menos. Porque no quiero confiar en ellos, aunque sean compañeros de viaje, aunque hayan salido de los filamentos de mis propios pensamientos. Al fin y al cabo siguen siendo ajenos a mí, como hijos ya emancipados que curiosean entre mi pelo intentando encontrar... no sé qué intentan encontrar. Quizá el olor a luna que impregna mis mejillas ahora que he rozado el viento y me he sumergido en su abrazo.
And when you take me by your side 
You love me warm, you love me, and I 
Should have realized I had no 
Reasons to be frightened

jueves, 1 de diciembre de 2011

Why is the world the way it is?

Tengo mi destino atado a un hilo que cuelga de tu labio inferior. Y no puedo apartar la mirada de tus manos, hipnóticas cuando se esconden entre mi pelo, ahora estáticas, reposando sobre tu regazo. Los pliegues que se forman en tus mejillas al sonreír me parecen senderos que recorrer, un laberinto hacia la profundidad de tus ojos francos, directos. La delicada curva de tu cuello, que me remite a un recuerdo casi borrado de mi mente, empañado por una bruma de humo, luna y alcohol entrelazados. En mi mente aún puedo percibir tu presencia como un leve palpitar, tocando los puntos exactos de mi pensamiento para turbar las ondas de mi reflexión, como una piedra lanzada contra la superficie de un lago. Extiendes una necesidad imperiosa por todo mi ser, te conviertes en una manera de seguir cayendo, de seguir hundiéndome, sin que quiera ni pueda evitarlo.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Me licuo, me descompongo en regueros de niebla carmesí deshaciéndome de las capas de mi alma sin saber qué encontraré, sólo por el placer de despellejarme como si mi piel fuera de papel de arroz.
Huelo a sal, a algas.
Mi memoria quizá diría que es el olor de tu pelo (?) pero ahora duerme, narcotizada por tu ausencia.
Como mi lírica, mi música.
Mi arte yace mudo y gris en su tumba de polvo, acunado por las nubes de humo que exhalo al respirar.
La pira funeraria de mis escritos se yergue incólume entre el caos de mis sinapsis, esperando a ser prendida por la artrítica cerilla de mi madurez, de mi cordura.
Pero me resisto a dejarme morir del todo, a dar paso al futuro cuando el pasado aún no se ha ido.
Mi mente permanece en este limbo, suspendida en el vacío.
Mientras espero a que el mundo acabe de desmoronarse

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Black/White - That's a wrong chain

Como dos caras de una misma moneda, el anverso y el reverso, ambos me llaman, uno con voz meliflua y tentadora, un susurro sugerente; el otro con una pureza diáfana, como de cristal. Y yo intento no responder, hacer oídos sordos y seguir llevando las riendas de mi propia existencia, pero un impulso autodestructivo me empuja alternativamente en una y otra dirección. Trato de resistirme, me niego con todas mis fuerzas a dejarme caer hacia la corrupción de mi alma junto a la sombra, la némesis de quien debería ser, el ser demoníaco que me tienta con sutil lascivia, exhalando su pútrido perfume. El pasado me persigue con sus mordiscos en el cuello, sugiriéndome que me ataña a mis primeras elecciones, que no intente acudir a otros planos existenciales más puros, que realmente no lo son. Y yo me refugio en mi nido de telarañas para no escuchar, para convencerme de que la traición más horrible destrozaría dos almas y condenaría mi existencia a un vagabundeo de soledad, pues ¿Cómo iba a ser acompañada por la negrura absoluta, por un enredo de impulsos caóticos y primarios?

domingo, 30 de octubre de 2011

New Beginning

El tiempo es mutable, nos ha hecho creer que han transcurrido mil vidas desde que nos conocimos, desde que en aquella locura establecimos una conexión y soñamos con un nuevo comienzo para ambos, una oportunidad que el destino nos da para intentar ser felices... O quizá es todo una ilusión y no hago más que divagar, construir castillos en el aire creyendo que eres esa persona que empiezo a dudar que exista. Y aún así, mi corazón me dice que una parte de mí permanece contigo, y la otra te echa desesperadamente de menos, añorando tu voz y el tacto de tus labios sobre mi piel.

domingo, 23 de octubre de 2011

Weekend in heaven...

Visitaré mil y un mundos a través de tus besos, hundiéndome en el pozo de tu mirada. Dibujaré mapas de luz sobre tu piel, para dejarme caer en forma de río y fundirme contigo en un nido hecho de telarañas donde nadie nos pueda encontrar. Dejaré que te anudes en mi cabello para tener la seguridad de que no te vas a marchar, de que no eres un sueño, un delirio producto de mi mente atormentada. Y mientras derramas versos en mi oído en un suave susurro, yo coseré a mordiscos tu piel rezando en silencio a unos dioses ya olvidados para que jamás te alejen de mi lado.



"Tus ojos dicen más de ti que un millón de palabras, y son mas hermosos que su peso en versos"


lunes, 10 de octubre de 2011

Zwei 2.0

Porque al igual que las cosas malas vienen de dos en dos, las cosas buenas también suelen venir en parejas, para compensar.

Siento tu mano entrelazada con la mía, entre una maraña de cuerpos vibrantes. Tus dedos acarician los míos como por casualidad, ocultos en una lluvia de alaridos y retumbar de tambores. De vez en cuando nos aferramos el uno al otro, cogiéndonos con fuerza, como náufragos en este mar tumultuoso, fundiéndonos a través de ese infinitesimal contacto. También puedo percibir el calor de tu piel febril a través de mi propio cuerpo, que se pega a tu espalda buscando un punto de apoyo en el fragor de la tormenta. Los relámpagos de los focos me ciegan, tengo la nariz repleta de efluvios humanos: Sudor, adrenalina, sangre ardiente. Como yo misma, que me siento como alguna especie de antorcha que tremola y se ondula en un grito de éxtasis. Como tú mismo, que me miras y sonríes con la frente perlada de sudor, una mano aún cubriendo la mía, la otra colonizando casi imperceptiblemente mi cintura. Nos unimos en un mismo aullido, nuestras gargantas rogando clemencia, una ilusión demente en la que nos adentramos enfebrecidos hasta que nos abandona la cordura, con la sola seguridad de que volveremos a la realidad tras experimentar un enajenamiento pasajero, efímero, un ulular del alma.

domingo, 25 de septiembre de 2011

"Es decir, que las cosas que creo haber elegido yo, en realidad parece que ya estuvieran decididas de antemano mucho antes de que yo las eligiera. Tengo la sensación de que lo único que hago es ir calcando lo que alguien ya ha decidido de antemano. Y de que, por más que piense por mí mismo, por más que me esfuerce, todo es inútil. Al contrario, cuanto más lo intento, más siento que estoy dejando de ser rápidamente yo. Que me estoy alejando de mi propia órbita. Y esto es muy duro. No, quizá sería más exacto decir que esto me da miedo. Al pensar en ello, a veces siento que el terror me paraliza."

Haruki Murakami - Kafka en la orilla

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Incluso el encuentro más casual está predestinado

Yo soy un navegante solitario, de pie en la cubierta; ella es el mar. El cielo presenta un color gris uniforme que, mucho más allá, se confunde con el color, asimismo gris, del mar. Y entonces es muy difícil distinguir el mar del cielo. También es difícil separar al navegante del mar. También es difícil distinguir la realidad de los sentimientos.

Haruki Murakami - Kafka en la orilla

martes, 20 de septiembre de 2011

Lay your head upon my shoulder...

No quiero volver a casa.A la rutina. A la persona que fui antes, y a esos fantasmas de los que huyo. Aquí en St. Llorenç no hay dudas, no hay desesperanza ni miedo. Y es que no sé con qué me voy a encontrar cuando llegue a casa, si volveré a ser la misma de siempre o convivirán las dos facetas de mí, una de ellas encorsetada entre los sueños rotos de la otra. Además, aunque intente no pensar en ello, cuando vuelva estaré de nuevo sola. Sola. Otra vez. Qué difícil se me hace cuando ya me he acostumbrado a compartir las horas, las risas, los asientos de la furgoneta, la cama. Las noches van a ser más largas ahora. Frías. Sin palpitar de corazones ni abrazos furtivos.

viernes, 15 de julio de 2011

Last night was a truly, was a killing, was a damned good time



Conversación de historiadoras regada con vodka con mora, o mora con vodka, lo que se prefiera:

-Eh, esto es 30 Seconds to Mars, ¿no?
-Sí sí, creo que sí
-Uf, ¿Has visto alguna vez al cantante, Jared Leto? Es tan sumamente...
-...¿follable?
-Exactamente. Creo que ahora tiene el pelo rosa.
-Genial. Creo que tengo un problema con los cantantes famosos de pelo rosa.
-Cariño, no estás sola. Yo tengo un problema con los pelirrojos, los tíos de pelo rizado, con el pelo largo, rubios, con aros en las orejas, tatuados, de pelo negro liso,...
-No, perdona, tú lo que tienes es un problema con los tíos en general
-Mierda, es cierto. Soy una jodida enferma

miércoles, 13 de julio de 2011

End

Por fin soy libre, ya se ha acabado este mes de pesadilla y, pase lo que pase, para mí ya han empezado las vacaciones. Ya he tirado los apuntes inútiles y guardado el resto, ya he limpiado mi cuarto, que parecía un cubil de Pachycrocuta Brevirrostris, y ahora a descansar... La semana que viene me voy a la Dordoña, Bretaña y Normandía, a ver cuevas y cacharros viejos, y cuando vuelva a principios de agosto, me voy otra vez por ahí, a Capellades y la Noguera, a excavar. La verdad es que tengo muchas ganas, a ver si sale todo como espero y aprovecho lo que he aprendido este año en el alfar para aplicarlo allí.

martes, 5 de julio de 2011

Esta es una historia típica de “chica conoce a chico”, pero siento decir que no acaba como las historias típicas, de hecho no acaba de ninguna manera. La chica en cuestión, un bicho raro como la que más, siempre tuvo una suerte ínfima para todo y una habilidad nula para hacerse entender de una manera que no fuera con relatos crípticos plagados de metáforas o con gestos y miradas que nadie entendía. Le gustaba coleccionar cosas: Libros, conchas, plumas, palabras, pero a cambio tuvo que renunciar a coleccionar amigos, es simple, no se le daba bien relacionarse con la gente por su propia inseguridad, por miedo, cobardía o pura misantropía, qué se yo. Tras casi 20 años no había conseguido ni siquiera definir su propia personalidad, que fluctuaba entre la de una sociópata sin moral y la de una especie de cosa extraña mística con ínfulas de activista por los derechos de toda clase de criaturas desvalidas e indefensas. Pero sobre todo se sentía sola. Como dicen las canciones, pero sin la parte bella, sólo lo de la tristeza y ese tipo de cosas.
Y llegamos al principio de la historia, una noche como otra cualquiera en un sitio sin nombre (aunque en verdad lo tiene, pero no viene al caso). Y, ¡paf! Aparece el chico en escena, sin nada digno de mención o especial, pero eso en estas ocasiones no importa. Puedes decir lo que quieras, pero estaba escrito, decidido por alguna fuerza superior y establecido que la chica que soñaba con espirales tenía que encontrarse con ese chico aquella noche. Y así fue. No fue un encuentro especial, no hubo chispazos, flechazos, rayos ni centellas, pero sí que ambos notaron cierto… lazo, o al menos ella así lo creía. De todas maneras, su opinión no era tampoco muy fiable, solía estar ida de este mundo la mitad del tiempo, y la otra mitad prestaba demasiada atención a lo que podía deducirse de los hechos que a los acontecimientos en sí.
En cualquier caso, la asociación entre ambos estaba hecha, y ella decidió que ya era hora de ponerse manos a la obra e intentar llevarse al chico a su terreno, el de la imaginación, lo inmediato, todo lo que defienden esos filósofos que se llaman a sí mismos positivistas y que el resto del mundo llama “esa panda de locos que se meten psicotrópicos y hacen poemas con palabras elegidas al azar”. El caso es que sí, ella intentó por todos los medios que estaban a su alcance (y también los que no) que el vínculo entre ambos siguiera su curso y se fortaleciera un poco al menos, tampoco con una intención determinada, ella creía que potencialmente el chico podía llegar a ser algo interesante, y sentía curiosidad.
Sin embargo, en sus avances se topó con una resistencia por parte del chico que no por pasiva resultaba menos irritante. Y eso la enervaba. A ratos no sabía si quería seguir hablando con él, mandarlo a Siberia de una patada o gritarle literalmente que estaba ciego o era imbécil, pero al final no hacía nada por vergüenza, miedo o lástima, y así pasaban los meses. En cierto modo, la chica dejó pasar algunas oportunidades, o eso se decía a sí misma, porque pensaba que podía haber alguna posibilidad con el chico aquel que la enervaba tanto, pero lo más probable es que nunca hubiera hecho nada con esas otras potenciales oportunidades, por las mismas razones por las que no era capaz de sincerarse del todo con nadie, por miedo.


Finalmente, hastiada, pasaba periodos en los que se convencía de que no merecía la pena y cortaba cualquier contacto hasta que echaba de menos en cierto modo las risas y las incoherencias y volvía a restablecer la comunicación, de una manera quizá más amable para compensar sus posibles excesos de bordería. Fácilmente podía pasar del “lo adoro profundamente” al “lo odio profundamente y por mí puede irse a donde mejor le parezca” sin término medio. Intentaba mandarle mensajes encriptados dentro de canciones por si se daba por aludido, pero ni por esas, y ya no sabía si se hacía el sueco admirablemente bien o simplemente es que era un poco corto de entendederas.
Tanto esperó, y esperó, y esperó, que se dio cuenta de que tal vez no merecía la pena, que igual él era sólo otro de tantos de los que habían permanecido un tiempo corto en su corazón y podían ser extirpados sin temor a que quedaran cicatrices. De manera que se fabricó una coraza hecha de ilusiones, de “no me importas” y de “soy feliz de todos modos”, y dejó que todo lo que sentía se quedara dentro, y lo que sentían los demás le rebotara como una piedra en el canal Saint Martin. Y así sigue ahora, esperando por si algún día él mueve ficha o entra un nuevo jugador en la partida, pero yo creo que pueden crecerle las hiedras esperando.

Psychoanthropic ilussion

Y tanto me busco sin encontrarte que pierdo el Norte y no sé soñar

Thought of You from Ryan J Woodward on Vimeo.

martes, 14 de junio de 2011

Nein, nein, nein

Ich weiß nicht, was du willst, I don't know what do you want, gràdh, I only wanna... , Ich will nur dich lieben, mein Verteidiger.
Just let it happen.


"Y cuando finalmente llegó el martes, se me había hecho clara, hasta darme miedo, la importancia de mi relación con la muchacha desconocida. Sólo pensaba en ella, lo esperaba todo de ella, estaba dispuesto a sacrificarle todo y ponérselo todo a los pies, sin estar enamorado de ella en lo más mínimo. [...]
Ella era mi pequeña ventanita, el minúsculo agujero luminoso en mi sombría cueva de angustia. Era la redención, el camino de la liberación. Ella tenía que enseñarme a vivir o enseñarme a morir; ella, con su mano segura y bonita, tenía que tocar mi corazón entumecido, para que al contacto con la vida floreciera o se deshiciese en cenizas."

viernes, 10 de junio de 2011

Headache

Eres insufrible. Intratable. Inmaduro. Muchas cosas que empiezan por "in-", y ninguna buena. Y lo mejor es que, como soy masoquista a más no poder, me da igual. De todas formas, no puedo más. No soy un juguete, no puedes marearme como si fuera un barquito en tu bañera, ¿sabes?. Y ya el colmo es que haces que me ralle por ti, y eso es lo que menos me gusta del asunto. Me prometí a mí misma que se acabó eso de pasarlo mal por un tío. Que sí, que no quieres hacerme daño, blablabla. Y digo yo, ¿Qué más te da? ¿Es que soy de cristal? Pues si es así, peor es que me estés despistando así continuamente en vez de aclararte tú y aclararme a mí. Ah, y no sé cómo esperas que nos conozcamos si no tienes lo que hay que tener para quedar conmigo. Cobarde.

PD: Anoche cometí un error. Sólo uno. Pero no muy grave. No hice nada de lo que me pueda arrepentir.

sábado, 4 de junio de 2011

Idiosyncrasy

Sé que huyes. De mí, of course, estaríamos buenos si huyeras de ti mismo. Porque claro, es lógico, ¿no? Que huyas, quiero decir. Que pidas tiempo y todo eso. Al fin y al cabo no me conoces, ni yo te conozco, o eso es lo que tú piensas. Aunque, en realidad, permite que te cuente un secreto. No necesito saber nada de ti. Y te preguntarás, ¿Cómo que no? Claro, es que tú no sabes nada, como Jon Nieve. No sabes que mi particular manera de ver la vida me hace creer que no somos una especie de "super-animales-racionales-y-con-comportamientos-no-instintivos", como creen muchos. No. Al menos yo no soy así. Y a ratos, cuando me da por ahí, me hago creer que el amor no es más que una respuesta neuroquímica a una necesidad totalmente inherente al género humano, la de perpetuar la especie. 
Así, que ya ves, no creo que potencialmente pudiera enamorarme de ti porque tienes algo especial, por el color rubio rojizo de tu cabello, por tu risa o por tus deficiencias visuales. Simplemente es que eres genéticamente viable. De todas formas, que mi cerebro me tome el pelo si quiere, y que se me pare el corazón si miento, porque sí, acabas de adquirir el título de potencialmente interesante. Enhorabuena.

Tal vez, cada guiño esconda
la llave que intentas tener.

viernes, 3 de junio de 2011

Recapitulemos

Bueno... de nuevo empiezan los exámenes, con los mismos agobios, las mismas prisas, la misma saturación mental que el año pasado (y que el que viene, y el siguiente, y el otro, supongo). Sólo que ahora tengo más cosas en que pensar de las que tenía el año pasado, o más bien distintas. El año pasado no tenía las dudas que tengo ahora, ni estos nervios que me corroen las tripas poquito a poco. El año pasado a estas alturas ni se me hubiera ocurrido que podría llegar a tener una relación de pseudo-amistad con cierta persona, después de todo lo ocurrido, mucho menos que iba a ser un elemento decisivo para reparar las grietas en mi interior, metafísicamente hablando. Así que ahora estoy en una especie de paréntesis emocional supeditado a los requerimientos de la facultad, pero... las cosas no han cambiado nada. El tiempo... sigue corriendo inexorable, y ahora creo que comienzo a preocuparme por lo que hay a mi alrededor en vez de pensar sólo en mi futuro como unidad individual y desconectada del resto del mundo. Hoy hablaba con mi madre sobre irme a Estados Unidos para poder especializarme en lo que quiero, pero realmente... hasta ahora nunca me había planteado si realmente sería capaz de vivir aislada de todo lo que he conocido: Mis padres, mi hermana, mis (escasos) amigos,... y quién sabe si algo más. No lo sé, ¿realmente merecería la pena? 


Si Amélie prefería vivir en sus sueños y seguir siendo una chica introvertida, estaba en su derecho, ya que malograr su vida es para todo ser humano un derecho inalienable.

miércoles, 18 de mayo de 2011

No sois nada

No sois nada.
No tenéis nombre,
ni voz, ni aspiraciones
en la vida.
No sabéis nada.
Sois sólo cuerpos
que se creen almas
y que en fugaces encuentros
se entrelazan.
No tenéis vida
más allá del delirio,
del éxtasis sangrante,
del humo, la carne 
y los mordiscos.
No existís.
Y si existís, poco importa.
Dejaréis de ser vosotros
para convertiros en la nada.

sábado, 14 de mayo de 2011

La multiplicidad del yo

"-Nunca iría a ningún sitio donde el concepto de diversión dependiera de bailar.
-¿Y eso por qué?
-Pues porque yo no bailo, nunca. Podrás conseguir que haga casi cualquier cosa, pero bailar... eso no.
-Ah, ya entiendo.  A la señorita Autoestima-Cero le da vergüenza bailar porque no le gusta que se fijen en ella.
-¿Ves? Si en verdad yo también soy un libro abierto.
-Pues claro, sólo que no siempre te dejas leer."

Soy yo,
pero no lo soy;
porque "yo" es uno
y yo, sin embargo, soy mucho.
Soy aérea y liviana.
Soy niebla y muerte,
pero también soy vida.
Soy corrupta pútrida;
soy prudente, soy cobarde,
soy valiente, e ingente.
Dependiente, nómada, salvaje.
Soy débil, tan voluble...
Soy sueño. Soy todo.
Soy sólo yo

viernes, 29 de abril de 2011

Keeping my composure

Me encuentro en un extraño estado de serenidad, como de standby, de espera tranquila, de calma chicha o yo qué sé. Y eso que ando un poco disappointed por lo de anoche, y hablo de decepción conmigo misma, por mi estupidez congénita y la superdesarrollada capacidad que tengo para cagarla siempre llegados al mismo punto exacto y concreto... you know, everything remains the same. Tengo esa sensación de querer volver atrás, de cambiar el pasado, pero al fin y al cabo daría igual, sigo siendo la misma y volvería a bloquearme y quedarme inerte (que no indiferente), sin saber cómo reaccionar. Es inevitable. 

sábado, 23 de abril de 2011

Traveling

 


Ojalá hubiera tiempo (y dinero) en la vida para viajar y aprender todo lo que quisiera... Estuve hace unos meses haciendo una lista de "cosas que hacer antes de morir" y, la verdad, dudo que pueda conseguir ni la mitad. Algunas, como la de aprender alemán, está en proceso (más o menos) y con suerte lo conseguiré. Otras, como plantar un árbol, de las más típicas, ya lo hice. Sin embargo, las de la zanfoña, el Sáhara, etc etc etc me acabaré resignando a limitarlas a mi fantasía -.- qué le vamos a hacer.

sábado, 2 de abril de 2011

Hasta el moño me tienes ya

Mira, criatura de Dios, o de quien tú quieras. Estoy ya cansada de tonterías, y de ti también. Lo mismo me juras amor eterno (sin decirlo expresamente, no te asustes) que pasas olímpicamente de mí y me dices (de nuevo, sin palabras) que no, que pa' qué, que no te vas a comer la cabeza. Y lo sé, joder, sé que estás que no te aclaras, pero ese no es mi problema. No eres el primero ni el último, y sinceramente tampoco es que me vuelvas loca, ¿sabes? No tengo yo ganas de complicarme la vida, estoy muy feliz yo solica con mi imaginación para dedicarme a hacerte un croquis de cómo salir con vida del laberinto de tu propia mente. Vamos, que te lo voy a resumir en dos sílabas que hasta tú podrás entender: Pa-so. De ti, de tu inexperiencia, de mis movidas, del mundo entero. Aquí me quedo, y que pase lo que tenga que pasar. Llámame cuando crezcas.

sábado, 26 de marzo de 2011

Alfar romano de Cartuja. Día 1

He de reconocer que, mientras tomaba la salida de Méndez Núñez y subía por Severo Ochoa con el coche de camino a la facultad, tenía miedo. Miedo a sentirme decepcionada. Porque una cosa es, desde la ignorancia, afirmar que la arqueología es mi vocación, pero ¿Y si después de mi primera experiencia sobre el terreno descubría que no me satisfacía, que realmente no era eso a lo que quería dedicar mi vida? Cosas del destino, pillé en verde los semáforos de la cuesta de las cervezas Alhambra (un milagro), y bordeé todas las facultades de camino a la mía, reduciendo un poco la velocidad a la altura de Teología para echar un vistazo al área del yacimiento, que queda justo enfrente. Aparqué algo más allá de la puerta principal, y me quedé unos minutos haciendo tiempo en el coche, escuchando la radio, porque aún quedaba como media hora hasta las 16:00.
Salí del coche, cogí la mochila con el agua, las gafas de sol, los dos pares de guantes y el sombrero, y eché a andar, nerviosa como sólo yo puedo estarlo. Decidí sentarme en el pasillo que hay justo enfrente de la puerta del departamento, y me puse a leer un artículo sobre el arte esquemático alicantino para que pasara el tiempo algo más rápido. Al poco llegó Cristina, y con la charla dieron por fin las cuatro. Elena salió del Departamento sonriente (como siempre) y la seguimos todos como patitos hasta el almacén, de donde sacó unos capachos, palustras de varios tamaños, cepillos, recogedores y picos. Como dijo uno de los compañeros, parecíamos más una cuadrilla de obra que arqueólogos.
Cada uno cogimos lo que pudimos, y Elena y su "ayudante" Mario cogieron el nivel y los cacharros de topografía, algo más delicados, antes de ponernos en marcha hacia el yacimiento, unos pocos andando y el resto con los coches. Una vez allí, y después de que los vigilantes nos abrieran la verja, Elena nos dividió en grupos de cuatro y nos asignó un sector del yacimiento a cada uno para limpiarlo y quitar todas las hierbas, matojos y piedras que pudieran estorbar para el dibujo o la propia excavación.
Cristina y yo, al final, nos quedamos solas con el área del Horno 10 (que es el más interesante, porque aún conserva parte de la parrilla), aunque al rato se nos unieron Cayetano y Armando, el arquitecto. Al principio nos pusimos a trabajar con ahínco, arrancando las matas de raíz, pero después de una hora estábamos ya hasta tiradas encima de la tierra, hechas trizas, mientras Mario venía de vez en cuando y nos regañaba porque "éramos un desastre como equipo" porque no nos organizábamos para limpiar todos en línea recta, aunque con cariño y de buen humor, claro.
Como nuestro grupo fue el último en ir con Elena a aprender a usar el nivel, fuimos los que estuvimos más tiempo seguido trabajando, y eso se notaba. Llegó un punto en el que, cuando me tocó ir a vaciar el capacho detrás de los cipreses, sentía las rodillas de gelatina, y temía ir a caerme yo también por el barranco junto con la tierra y los matojos. Sin embargo, hubo un par de momentos bastante graciosos, como cuando Cristina pegó un grito al salirle un escarabajo de repente de un agujero en el muro, o como cuando me salió un asa de una pieza de cerámica común justo al lado de una tégula que estaba limpiando, y Mario me acusó de "ponerme a sacar tesoros ocultos" riéndose.
Ya sobre las 18:00 o así, nos tocó ir con Elena a trastear los aparatos para calcular la profundidad y el nivel de los objetos, y nos lo pasamos bastante bien intentando descifrar las marcas de la vara del nivel y peleándonos con la máquina para enfocar justo el punto que queríamos sin torcer el aparato, moviendo la rueda que era y mirando la cruceta correcta en el visor.
A y media empezamos ya a recoger y a subir del yacimiento, todos llenos de polvo y hojitas secas, y nos organizamos para ver quién llevaba las herramientas al almacén y quién las iba a traer el próximo viernes (que me tocó al final a mí). Como tenía el coche arriba en la facultad, me tocó subir andando hasta allí, y después de meterme ya en el coche y beberme una botella entera de agua, me fui para casa con la sensación de que, a pesar de tener los dedos entumecidos y llenos de cortes de arrancar las plantas, a pesar de la tierra en los ojos, la nariz, la boca y el pelo, a pesar de llevar la ropa completamente marrón, esto es lo que quiero, y lo que hace que me sienta realizada.

PD: Definitivamente, se nota que no estoy acostumbrada al ejercicio físico. Hoy estoy que no puedo mover ni un dedo, peeeeero me da igual, estoy deseando que llegue el próximo viernes :)

domingo, 20 de marzo de 2011

Maldita dulzura

 
"Ya sabes, se desmoronó. Al fin y al cabo, tenía que pasar algún día, ya era raro que llevara una semana estable. Pero aun así fue muy descortés de su parte presentársela así, remarcando las diferencias entre las dos como si le dijera que no hubiera tenido nada que hacer de todos modos. Fue cruel, en realidad. O quizá sólo fue un despiste, algo inconsciente, y no a maldad, como suele decirse. En cualquier caso, aquello la destrozó. Ahora cree que el tiempo no cambia nada, quiere huir, abandonar, desaparecer. Mírala. Es un desecho humano, un verdadero despojo. Es lo que tiene, ¿no? la infelicidad no puede hacerte más que daño."

viernes, 11 de marzo de 2011

Run away, run away, run away

but I might just dare to say... that I love you...

NO. NO. NO, NO Y NO. No te engañes, nena, no vayas a empezar como siempre, que dos conversaciones no os convierten en almas gemelas. Tranquilízate, respira hondo y piénsalo, racionalmente. Y, hazme un favor, al menos finge que estás atenta en clase, que un día de estos vas a conseguir que te echen, o que te descoyuntes el cuello con la cosa de mirar al lado.

miércoles, 9 de marzo de 2011

My imagination run away

Ese pictograma ancestral que me atormenta y llevo siempre presente (rodeando mi muñeca izquierda). Eso es lo que llevas alrededor, sobre la frente, en la nuca, la mandíbula inferior. Esa forma que hipnotiza con su brillo de madera pulida, como tus ojos de avellana.  Hey, now, sonríeme de nuevo y dime entre susurros lo que quieras, que de todas formas no te voy a oír, que me tienes subyugada con tus manos de pianista. Y si no me hablas, yo te soñaré igualmente, de mil maneras, y acabaré conociéndote igual.

I don't mind repeating I am not complete
I have never been the gifted type
Hey man tell me something are you off to somewhere?
Do you want to go with me tonight?

sábado, 5 de marzo de 2011

Me muero. No en sentido estricto, claro, hablo en un sentido metafórico. Es esa sensación que a veces te invade y te dice "Oye chica, que se te acaba el tiempo, que cada segundo que pasa dejas un poco de ser tú misma y te encaminas un paso más hacia la tumba". Y sí, es cierto, el tiempo pasa. Demasiado rápido, supongo. Poco a poco me doy cuenta de que no hay tiempo en una vida para hacer todo lo que quisiera (y además tampoco estoy muy segura de que fuera capaz de conseguirlo).
Por otro lado, estoy hastiada de estos jueguecitos que no avanzan, de la espera y de no saber si hay algo bajo la superficie porque las prospecciones no han dado ningún dato concluyente.

martes, 15 de febrero de 2011

Autoconvencimiento

No sé a quién pretendo engañar, la verdad. Puedo intentar fingir que mi mente es libre, que es una tabula rasa, un lienzo en blanco donde poder crear una historia. Pero, ah, no lo es. Y eso es algo que no puedo cambiar. Además de que no estoy segura de que quiera. No sé, mi oculta faceta masoquista disfruta con esta situación, y al menos es soportable. Lo único que lamento es no tener el control sobre mí misma que muchas veces quisiera. Hay alguien que merecería todo eso y más, y no estoy segura de ser capaz. No sería más que poner una venda sobre la herida sin haberla limpiado, y acabaré con el alma gangrenada y putrefacta. Bueno, qué le vamos a hacer, si racionalmente deseo algo (que potencialmente podría conseguir), pero en mi interior... ya sabes, there's something we all hide inside, como dice la canción.

jueves, 10 de febrero de 2011

Alive

Llevo un tiempo enfebrecida, y es que parece que todo marcha. Chan chan chan... Me voy este verano (bueno, verano... en septiembre) a Lleida, a excavar en Abric Pizarro :) Y aún estoy esperando que salga la convocatoria de las becas para irme en julio a Chicago... que sí, que va a ser un verano movidito, pero la cosa es que no sé de donde ** voy a sacar el dinero para pagarme tanto el vuelo a Chicago como los diez mil millones de aviones/trenes/autobuses que tendré que coger para llegar al pueblo perdido de la mano de Dios en mitad del Prepirineo catalán donde se supone que ha de llevarse a cabo la excavación. Pero bueno, en realidad creo que ya tendré que apañarme cuando llegue el momento, y tengo la esperanza de que este curso me vayan bien las cosas y consiga sacar dos, tres, quiza cuatro? matrículas de honor, lo que abarataría el coste de mi matrícula para el año que viene y, entre eso y lo que tienen que pagarme de la Orquesta de la UGR y el Parque de las Ciencias... debería poder apañarme. En fin, ya me enfrentaré a ello cuando llegue, ahora mismo tengo que centrarme en lo que tengo que centrarme, y es que mañana tengo mi último examen, el maravilloso Terror, no de Robespierre & Co. (que también me cayó en examen), sino de Historia Moderna de América, con sus encomiendas, Bartolomé de las Casas y esos temas con nombre de serie mala de los 70 tipo "Franciscanos en California".

viernes, 14 de enero de 2011

It's cold outside but... I don't mind at all :)

Creo que me he resfriado, yuju! mis ingestiones de Vitamina C en cantidades ingentes no han servido de mucho. Pero bah, hoy (repito, hoy) me importa poco. Estoy contenta~